Autor Tema: El pecado objetivo  (Leído 1156 veces)

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Re:El pecado objetivo
« Respuesta #30 en: 27 de Diciembre de 2009, 07:25:01 »


P.d.: Me gustaría publicar tu mensaje en El Averno, francamente me ha impresionado, me ha gustado mucho.
 :happy:


Me alegra que te haya gustado. Ya sabes que tienes carta blanca para publicar lo que consideres y que haya salido de mi mano. :happy:

Yolanda

P.d: Te contesto en otro post aparte de este (respecto al hilo), creo que me llevará un rato... :D
     
« última modificación: 27 de Diciembre de 2009, 07:27:45 por anaxatramina »

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Re:El pecado objetivo
« Respuesta #31 en: 28 de Diciembre de 2009, 01:36:51 »
El pecado solo se sostiene desde la creencia teísta, esto es un juez divino o jueces divinos (politeísmo) y unos fiscales (casta sacerdotal). Lo curioso es que aquí no existen abogados.

Y... ¿El abogado del diablo? ¿dónde está? ...
 ;)

En el deísmo esto no se da, porque el "pecado" deja de existir dejando paso a la ética social, lo moral es netamente de la religión (religare), un control dentro de la fe y el dogma. Que me corrija Sebastià si estoy equivocado en mi juicio. En el deísmo, la fe más interiorizada y personal con una deidad personal o de forma de entender más íntima, el pecado no existe y no existe porque sea "egoísta" tal como afirman algunas religiones, no existe porque no hay fiscales de dios, ni dios es un juez implacable.   

Un saludo,



Bajo mi punto de vista, el deísta a diferencia de las confesiones más comunes, tiene la ventaja de la disciplina autodidacta, lo que no quiere decir que no exista delito cuando comprende la falta contra su conciencia personal y aún así, consienta en ella, con o sin juez. 
El calificativo de “egoísmo” concerniente al pecado, deja entrever la finalidad una concepción “moralista” que persigue la sumisión de la individualidad.
No tendría que decir nada en contra de la sociabilidad, si la fluctuación entre las exigencias y las ventajas fuesen proporcionadas, mejor dicho: reales, o justas si quieres, pero parece que no somos capaces de integrar con efectividad un desarrollo balanceado. Es fácil ver como la profusión de normas y la tipificación de los pecados sin fundamento constructivo sólo convierte a los discípulos en reos y a sus mentores en centinelas de arcanos. La paradoja es que esta actitud, es una garantía de decadencia para las mismas instituciones que lo sostienen: se escandalizan, indolentes ante las carencias de sus seguidores, de unas conductas que califican de funestas.
Me pregunto si sería deseable una ruptura de estos paradigmas morales para entrar a desarrollar una tendencia en la que el ser humano fuera el principal capital del concierto religioso. ¡El hombre será la verdadera raíz del valor! Cada uno de los individuos se relacionaría para generar algo útil y valioso, que aplicado ¡estaría en constante crecimiento!

… Creo que estoy soñando. :sleepy:

Un saludo, Duba.



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Re:El pecado objetivo
« Respuesta #32 en: 28 de Diciembre de 2009, 03:37:38 »


Bautismo circuncisión, al final de cuentas son ritos que no van a ningún sitio. Así entiendo otra clase de rituales como la comunión, la eucaristía (santa cena en los protestantes), la unción de los enfermos, la extremaunción y no se si me queda alguno más...

Ritos Yolanda, unos importados de otras culturas y religiones, otros modificados a merced de doctrinas, otros tal vez inventados por la mente humana. Sobre el mal humano, el supuesto pecado original sería en todo caso haber vivido. Ya la vida es todo un castigo, una supervivencia diaria, una condena al dolor. No entiendo por qué las religiones creen purificar todo eso en pro a un dios con unos rituales de purificación, porque al final de cuentas el ser humano volverá a ser dañino, y algunos patológicamente disfrutan haciendo el mal. ¿Qué mas da que estén bautizados o circuncidados? ¿Qué más da que vayan a sus cultos o a sus misas si piensa en hacer el mal?



Jean Pierre:Los ritos son actos que nos ayudan a centrar la atención, a contextualizar y organizar la experiencia. Son hitos dentro de un proceso terapéutico continuo, son eficaces, los realizamos para algo, en ocasiones dan paso a una evolución personal. Con ellos enfocamos nuestro propósito, concentramos nuestra energía y canalizamos nuestras intenciones. Esta es la diferencia entre un rito y un acto ocasional: la intención. Es un organizador de la experiencia. En los ritos podemos distinguir pautas diferenciadas respecto al enfoque del acto. Para explicarme mejor: Son estrategias elaboradas para paliar estados psicológicos análogos a la ansiedad o la angustia, un mecanismo de defensa que contextualiza las conveniencias sociales,  que regulan el acercamiento a la muerte a través de los misterios de la existencia. Aunque como muy bien dices, de nada sirven cuando partimos de una "ofensa" original : el grado de incapacidad para perdonar a los demás,la conducta  reivindicativa preocupada por buscar venganza y las ideaciones pseudoreligiosas son las que evitan  un acercamiento sano hacia la reflexión del "inevitable final".  En estas condiciones ni siquiera  sirve una toma de conciencia de unas creencias y esperanzas que nos evitan la angustia de desaparecer para adoptar una sensibilización al vacío y la nada.
 El planteamiento de una figura paternal colectiva, en este caso un Dios que no perdona,  no permite separar sin algún tipo de trauma todo lo que no hemos procesado por nosotros mismos dentro del "Yo" incipiente: Resulta un tanto complicado desarrollar las ganas de vivir y la capacidad de amar, con esta carne de diván.

Respecto de los "Fariseos", creo que su venganza es el último recurso de quien desea aferrarse a algo que ha perdido... :whatever:

Disculpame, es muy tarde, mañana sigo con este post.Además es tema de suicidio es para coger aparte.  :happy:

Un saludo,
Yolanda




« última modificación: 28 de Diciembre de 2009, 03:42:26 por anaxatramina »

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Re:El pecado objetivo
« Respuesta #33 en: 28 de Diciembre de 2009, 12:04:42 »

Hola, Yolanda. Pues a ver. Me alegro de que para ti las Navidades hayan abierto el grifo de las buenas noticias, junto a la buena acomodación a ellas. Vamos a ver si poco a poco este mundo se arregla. Bueno: en tu contestación no hay discrepancias gordas para lo que yo iba diciendo, y voy a centrarme en pequeñas y modestas observaciones que creo se pueden hacer:

Yolanda.- Cada época deriva en un pensamiento coherente con las estructuras
jerárquicas y las leyes impuestas para su conservación, sin embargo siempre
han florecido de forma espontánea pequeños grupos
 , (considerados extravagantes), que rechazan los convencionalismos y buscan
modelos de comportamiento alternativos considerando la norma plural como
antinatural al hombre.
Como ejemplo te remito a este vínculo, que seguro que encuentras
interesante, aunque supongo que ya lo conocerás.
http://www.iesmurgi.org/filosofia/etica/Teorias%20eticas%20Conceptos.htm

Seb.- Ese enlace, que no conocía, puede ser interesante. A lo que dices de las diferentes épocas, añadiría, otra vez, algo perteneciente a la diferencia entre la cultura y la historia. La cultura lo abarca todo como cosa o circunstancia común y conocida: el bien y el mal, lo masivo y lo contracultural, lo que se hace comúnmente y las formas concretas de atacarlo. Es un planteamiento global. La historia, en cambio, consiste en la interactuación  de las diferentes fuerzas, dan unos resultados concretos y éstos son la base de eventos ulteriores. Supongo que la cultura es algo así como el terreno conocido, y la historia, la manera de asentarse unos y otros en él y recorrerlo... 

Yolanda.- El poder del discernimiento para debería de ser suficiente para
poder decidir el destino y las metas de nuestra vida. Pero, como tú muy bien
dices no siempre es posible. Entonces el manido "libre albedrío" ¿Dónde
queda? Pasar los límites de la moralidad impuesta conlleva la condena del
pecado y el repudio de forma análoga al delito en el sistema.

Seb.- Yo supongo que en todo movimiento humano se pueden distinguir dos vertientes: la que depende del mismo sujeto, y consiste en una elección, y la que depende de sus circunstancias externas, que pueden favorecer o impedir llevar a cabo esa elección. El libre albedrío se refiere a lo primero, a la elección y a sus íntimas posibilidades. Sobre esto último yo diría -muy modestamente- que nuestra capacidad de elección depende de dos circunstancias: una es muestra libertad interior, y la otra es el campo iluminado por nuestro conocimiento -interior y exterior-  y que constituye la "oferta" de que disponemos. Este campo.más amplio o más estrecho, supongo que era uno en el medioevo i que es otro ahora...

Yolanda.- Hay que promover el pensamiento y el criterio. Yo estoy contigo,
pero he de advertirte que seremos entonces, junto con los que deseen
participar en esta utopía, elementos molestos dentro de una estructura
orientada a la manipulación de un género humano, cada día más sugestionado
por la maraña de falacias entre las que nos desenvolvemos.
Esa habilidad que reclamas es un raro don.Y precioso.

Seb.- Nada que decir. Una verdad como un templo. Y hay que tener cuidado y moverse con las seguridades -y con el conocimiento de los riesgos- que cada caso requiera.

Yolanda.- La prudencia en estos lares es algo indispensable:
Son muchos los resortes de contención y muy severos. Por otro lado, hay
quien no siempre tiene consciencia de sí mismo como individuo, ni tampoco
aprecio por sus peculiaridades.

Seb.- Yo creo (pero esto es cosa mía) que el riesgo humano más básico nace de que la vida misma de la especie esté depositada, de mil maneras, en manos privadas. Saludos.

Sebastián.
SI SER HOMBRE CREYENTE O NO CREYENTE HA DE SEPARAR A UNOS DE OTROS, M?S VALE EJERCER DE HOMBRE A SECAS (Sebasti?).

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Re:El pecado objetivo
« Respuesta #34 en: 06 de Enero de 2010, 08:34:36 »
Hola Sebastián, decías en tu disertación:

“... épocas, añadiría, otra vez, algo perteneciente a la diferencia entre la cultura y la historia. La cultura lo abarca todo como cosa o circunstancia común y conocida: el bien y el mal, lo masivo y lo contracultural, lo que se hace comúnmente y las formas concretas de atacarlo. Es un planteamiento global. La historia, en cambio, consiste en la interactuación  de las diferentes fuerzas, dan unos resultados concretos y éstos son la base de eventos ulteriores. Supongo que la cultura es algo así como el terreno conocido, y la historia, la manera de asentarse unos y otros en él y recorrerlo... 

Yolanda.-
 La historia tiene como  objeto el estudio de épocas pasadas y se desarrolla con método científico, investiga en su contexto a la sociedad y explica las características generales de los grupos étnicos en perspectivas diacrónicas y sincrónicas. Entiendo que el estudio de los hechos históricos tiene que situarse dentro de un entorno cultural y dentro de este último,   deben referirse necesariamente a las mentalidades que originan los movimientos sociales en los diversos grupos étnicos. Hay que considerar, de la misma manera,  que en muchas sociedades no es posible separar costumbres, herencias, las obligaciones, las reciprocidades de parentesco  y conceptos de uso y acceso de la propiedad. La cultura, a mi modo de entender, es la expresión de la identidad colectiva unida a las necesidades económicas y al concepto de clase. De la misma forma los imperativos religiosos y /o  morales están unidos a las necesidades económicas y de clase, lógicamente,  entornos socioculturales diferenciados ofrecen enfoques diversificados de la religión.

Seb.- Yo supongo que en todo movimiento humano se pueden distinguir dos vertientes: la que depende del mismo sujeto, y consiste en una elección, y la que depende de sus circunstancias externas, que pueden favorecer o impedir llevar a cabo esa elección. El libre albedrío se refiere a lo primero, a la elección y a sus íntimas posibilidades. Sobre esto último yo diría -muy modestamente- que nuestra capacidad de elección depende de dos circunstancias: una es muestra libertad interior, y la otra es el campo iluminado por nuestro conocimiento -interior y exterior-  y que constituye la "oferta" de que disponemos. Este campo más amplio o más estrecho, supongo que era uno en el Medioevo i que es otro ahora...

Yolanda.- El Hombre y su fuero interno crea sueños… Lo que le da la posibilidad de viajar dentro de su cultura en una burbuja a-temporal. Pero, aún así es el origen de todos estos fenómenos.

Seb.- Yo creo (pero esto es cosa mía) que el riesgo humano más básico nace de que la vida misma de la especie esté depositada, de mil maneras, en manos privadas. Saludos.

Yolanda.- ¿Piensas entonces, que al fin Hobbes se convertirá en un visionario?

Un saludo.
Yolanda

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Re:El pecado objetivo
« Respuesta #35 en: 07 de Enero de 2010, 04:43:24 »

Hola, Yolanda. Pues vamos a ver qué va saliendo después de esas Fiestas. Se supone que las cosas iràn apareciendo poco a poco, pero conviene saber que el mundo no para en casi nada y que no hay que darle -sin presumir, claro- demasiadas ventajas. Vamos a ver qué dices:

Yolanda.-  La historia tiene como  objeto el estudio de épocas pasadas y se desarrolla con método científico, investiga en su contexto a la sociedad y explica las características generales de los grupos étnicos en perspectivas diacrónicas y sincrónicas. Entiendo que el estudio de los hechos históricos tiene que situarse dentro de un entorno cultural y dentro de este último,   deben referirse necesariamente a las mentalidades que originan los movimientos sociales en los diversos grupos étnicos. Hay que considerar, de la misma manera,  que en muchas sociedades no es posible separar costumbres, herencias, las obligaciones, las reciprocidades de parentesco  y conceptos de uso y acceso de la propiedad. La cultura, a mi modo de entender, es la expresión de la identidad colectiva unida a las necesidades económicas y al concepto de clase. De la misma forma los imperativos religiosos y /o  morales están unidos a las necesidades económicas y de clase, lógicamente,  entornos socioculturales diferenciados ofrecen enfoques diversificados de la religión.

Seb.- Sin duda. La historia está hecha de movimientos humanos exteriores y visibles, y la cultura es la solidificación también visible de una situación humana, en planos sectoriales, opuestos o no, y también en algún plano general. Quiero decir que todo es exterior, o algo que tiende a exteriorizarse. Y lo digo porque, si pudiéramos observar las raíces -raíces móviles- de todo ello, nos encontraríamos o con una humanidad que padece y ahí tiene el soporte, en realidad, de aquella situación o actividad "visible", tal vez humillante; o con otro sector que se inspira en el goce del poder o de su mera ambición, con lo que nada en otras aguas; etc. La historia y la cultura son algo físico y en sí mismo poco cambiante, pero más allá de ellas hay un hombre maleable, un hombre que podría ser distinto... 

Yolanda.- El Hombre y su fuero interno crea sueños… Lo que le da la posibilidad de viajar dentro de su cultura en una burbuja a-temporal. Pero, aún así es el origen de todos estos fenómenos.

Seb.- Supongo que hasta los sueños tienen sus motivos, de los que no debe ser fácil escapar, y seguramente forman un tejido con la historia real de cada uno.

Yolanda.- ¿Piensas entonces, que al fin Hobbes se convertirá en un visionario?

Seb.- Ese hombre me queda muy lejos -como casi todo-, y no sé a dónde pudo llegar con sus previsiones políticas. En cuanto a mis ideas, hoy son una vergüenza. Un saludo.

Sebastlà.
SI SER HOMBRE CREYENTE O NO CREYENTE HA DE SEPARAR A UNOS DE OTROS, M?S VALE EJERCER DE HOMBRE A SECAS (Sebasti?).

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Re:El pecado objetivo
« Respuesta #36 en: 08 de Enero de 2010, 02:29:56 »
Hola Sebastián, me ha llamado  la atención el encabezado, tu en el que tu dices:” …las cosas irán apareciendo poco a poco, pero conviene saber que el mundo no para en casi nada y que no hay que darle -sin presumir, claro- demasiadas ventajas.”
Sin embargo Sebastián, depositar nuestras esperanzas en ideaciones también  conlleva la ventaja de la adhesión a las  posibilidades factibles. Me  explico: las probabilidades de éxito y la respuesta de nuestro entorno dependen, en gran medida, de la fuerza de nuestro espíritu y de nuestra capacidad de adaptación. Para muchos esto supone la condena al constante cambio, a la desestabilización y sobre todo a la incertidumbre; pero creo que, si como viajeros de un mar en constante zozobra, somos capaces de sincronizar nuestros movimientos con los del medio, este tránsito puede ser una experiencia muy agradable.

Me explicabas en tu anterior post lo siguiente:



“.- Sin duda. La historia está hecha de movimientos humanos exteriores y visibles, y la cultura es la solidificación también visible de una situación humana, en planos sectoriales, opuestos o no, y también en algún plano general. Quiero decir que todo es exterior, o algo que tiende a exteriorizarse. Y lo digo porque, si pudiéramos observar las raíces -raíces móviles- de todo ello, nos encontraríamos o con una humanidad que padece y ahí tiene el soporte, en realidad, de aquella situación o actividad "visible", tal vez humillante; o con otro sector que se inspira en el goce del poder o de su mera ambición, con lo que nada en otras aguas; etc. La historia y la cultura son algo físico y en sí mismo poco cambiante, pero más allá de ellas hay un hombre maleable, un hombre que podría ser distinto...  “

Yolanda.- Pienso  en el hombre como germen de todo aquello que resulta  una influencia decisiva en su modo y calidad de vida. Aquellos observadores de las pautas  definidas que sujetan su pensamiento a lo conocido sin más, o esos otros que, por inmadurez o juventud se ven sorprendidos por el complejo entramado que supone la interacción de la psique íntima con su entorno, son una inmensa mayoría. Es por esta cuestión que he enfocado esta cuestión desde el punto de vista antropológico. He revisado y he estudiado de forma somera este punto para llegar, en efecto, a la misma conclusión que me expones. Es más me atrevería a decir que todo lo que conocemos como del hombre está sujeto a la administración de sus recursos y a las responsabilidades que de esta derivan. Esto es lo que hasta ahora ha existido.
Posiblemente, ( y creo que en esto hemos coincidido repetidamente), pudiéramos hacer crecer desde el germen de la autenticidad otras formas de pensamiento y por supuesto otra manera de vivir y entender la convivencia y la misma vida. ¿Cómo podríamos hacer esto? Desde el mismo centro del ser humano. Viajando en sentido inverso de cómo hasta ahora lo hemos hecho. Para esto necesitamos desarrollar lo que en la actualidad  la psicología llama inteligencia emocional.
Estoy convencida que sería un gran avance.
Te he de comentar- a nivel anecdótico- que he encontrado bastante interesante, y curioso, el enfoque que la psicología ha hecho del perdón como terapia. ¿Es la aplicación con método científico de la religión?
En estos días estoy recopilando información, estudiando y analizando cuestiones psicológicas con idea de utilizarlo para escribir el relato corto que le he prometido a Dubarri, ( Me llevará bastante más tiempo del que yo pensaba, si es que quiero escribir algo con fundamento), la cuestión es que creo que  sería muy interesante que trabajáramos  la ideación religiosa desde el punto de vista de la psicología y a medida que tengamos claro porque vereda caminamos podríamos aplicarlo a sacar conclusiones combinándolo con otras disciplinas (ahora pienso en la antropología religiosa). Sería divertido, ¿Qué piensas?

Voy a juntar tu párrafo y el mio:

“ El Hombre en su fuero interno crea sueños.
Los sueños tienen motivos, de los que no es fácil escapar.
Viajan en una burbuja sin tiempo, tejida del primer hálito de una historia madre de todos los hechos."


Seb.- En cuanto a mis ideas, hoy son una vergüenza.
 
 Yolanda: Lo mejor de las ideas es que sean desvergonzadas. Y que  la vergüenza siempre se siente cuando exteriorizamos unas ideas o actitudes esperando la aprobación de los demás. Es una pérdida de tiempo que yo comparto contigo. A veces también me avergüenzo, sobre todo cuando los “otros” no corresponden como yo había calculado. Después viene el momento de reflexionar: ¿Necesito los parabienes de los demás? Básicamente NO, pero me encantaría verme aplaudida por que mi autoestima no es todo lo sólida que debería ser… si deseo ser feliz, claro.
A veces a mi me sirve refugiarme en valores seguros, otras opto por el análisis metódico de aquello que me ha ofendido para evitarlo, otras veces, simplemente lloro sola. Lo mejor de todo: Reconocer a la buena amiga que tengo frente al espejo, y quererme más de lo que lo hice. Si fuéramos perfectos estaríamos conservados dentro de una vitrina ;)  :happy:

Un abrazo Sebastián


« última modificación: 08 de Enero de 2010, 02:33:17 por anaxatramina »

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Re:El pecado objetivo
« Respuesta #37 en: 09 de Enero de 2010, 09:56:45 »
Hola, Yolanda. Leo lo siguiente:

"Sin embargo Sebastián, depositar nuestras esperanzas en ideaciones también  conlleva la ventaja de la adhesión a las  posibilidades factibles. Me  explico: las probabilidades de éxito y la respuesta de nuestro entorno dependen, en gran medida, de la fuerza de nuestro espíritu y de nuestra capacidad de adaptación. Para muchos esto supone la condena al constante cambio, a la desestabilización y sobre todo a la incertidumbre; pero creo que, si como viajeros de un mar en constante zozobra, somos capaces de sincronizar nuestros movimientos con los del medio, este tránsito puede ser una experiencia muy agradable."
Me explicabas en tu anterior post lo siguiente:

Seb.- Si lo entiiendo bien, lo que dices puede ocurrir, máso menos, en el ámbito de lo individual y personal. Porque en este nivel, lo que puede salvar a cada uno es su propia actitud, naturalmente, y pase lo que pase. Otra cuestión es la marcha objetiva de las cosas, la marcha del "mundo", con su papel decisivo, y lo pensemos o no, para cada uno y para trodos...

Yolanda.- Pienso  en el hombre como germen de todo aquello que resulta  una influencia decisiva en su modo y calidad de vida. Aquellos observadores de las pautas  definidas que sujetan su pensamiento a lo conocido sin más, o esos otros que, por inmadurez o juventud se ven sorprendidos por el complejo entramado que supone la interacción de la psique íntima con su entorno, son una inmensa mayoría. Es por esta cuestión que he enfocado esta cuestión desde el punto de vista antropológico. He revisado y he estudiado de forma somera este punto para llegar, en efecto, a la misma conclusión que me expones. Es más me atrevería a decir que todo lo que conocemos como del hombre está sujeto a la administración de sus recursos y a las responsabilidades que de esta derivan. Esto es lo que hasta ahora ha existido.
Posiblemente, ( y creo que en esto hemos coincidido repetidamente), pudiéramos hacer crecer desde el germen de la autenticidad otras formas de pensamiento y por supuesto otra manera de vivir y entender la convivencia y la misma vida. ¿Cómo podríamos hacer esto? Desde el mismo centro del ser humano. Viajando en sentido inverso de cómo hasta ahora lo hemos hecho. Para esto necesitamos desarrollar lo que en la actualidad  la psicología llama inteligencia emocional.
Estoy convencida que sería un gran avance.

Seb.- Parece evidente que La gran mayoría nos movemos o tras los recursos que poseemos o queremos poseer, o sometidos a recursos extraños. Aunque todo intenta vestirse, luego, con algo convencional que intenta representar la dignidad de todos. Si no ocurren excesos que puedan romper la marcha, es un estructura muy sólida, y ni siquiera, al menos hoy, se vislumbra otra. Es como decir que manda decididamente la circunstancia que hemos ido crreando. Para mí, el único despliegue humano digamos integral, así como la única "dignidad" real, sólo son posibles y pueden aparecer en el plano de la igualdad, una cosa hoy, como dije, ampliamente risible...

   
Yolanda.- Te he de comentar- a nivel anecdótico- que he encontrado bastante interesante, y curioso, el enfoque que la psicología ha hecho del perdón como terapia. ¿Es la aplicación con método científico de la religión?
En estos días estoy recopilando información, estudiando y analizando cuestiones psicológicas con idea de utilizarlo para escribir el relato corto que le he prometido a Dubarri, ( Me llevará bastante más tiempo del que yo pensaba, si es que quiero escribir algo con fundamento), la cuestión es que creo que  sería muy interesante que trabajáramos  la ideación religiosa desde el punto de vista de la psicología y a medida que tengamos claro porque vereda caminamos podríamos aplicarlo a sacar conclusiones combinándolo con otras disciplinas (ahora pienso en la antropología religiosa). Sería divertido, ¿Qué piensas?

Seb.- Pienso que todo nuevo conocimiento, psicológico o no, ha de contar y ha de contribuir en la manera de concebir lo religioso. En la substancia de lo religioso encontramos dos extremos muy siemples, Dios -o como lo llamemos- y el sujeto humano, extremos que, codo a codo con la cultura del mamento, cambian más o menos de rostro y de características. De todos modos, parece que lo religioso ocupa siempre por naturaleza -y tras las modificaciones que sean del caso- el lugar fundamental. Lo que quiero decir es que la religión no es nunca el "resultado" de un nuevo conocimiento, sino la dimensión más íntima, aunque modificable, del hombre. También es modificable, y ocupa el mismo lugar básico, la concepción que el hombre tiene de sí mismo. Pero sí: el enfoque de lo religioso debería estar condicionado, y favorecido, por nuevos conocimientos de la vida que tengan que ver con él.

 Yolanda: Lo mejor de las ideas es que sean desvergonzadas. Y que  la vergüenza siempre se siente cuando exteriorizamos unas ideas o actitudes esperando la aprobación de los demás. Es una pérdida de tiempo que yo comparto contigo. A veces también me avergüenzo, sobre todo cuando los “otros” no corresponden como yo había calculado. Después viene el momento de reflexionar: ¿Necesito los parabienes de los demás? Básicamente NO, pero me encantaría verme aplaudida por que mi autoestima no es todo lo sólida que debería ser… si deseo ser feliz, claro.
A veces a mi me sirve refugiarme en valores seguros, otras opto por el análisis metódico de aquello que me ha ofendido para evitarlo, otras veces, simplemente lloro sola. Lo mejor de todo: Reconocer a la buena amiga que tengo frente al espejo, y quererme más de lo que lo hice. Si fuéramos perfectos estaríamos conservados dentro de una vitrina

Seb.- Aquí salen otra vez los dos planos, el individual e íntimo y el social. Y ocurre, en resumen, que el remedio de uno no lo es necesariamente del otro. Me parece lo suyo que cada uno cultive y defienda por su cuenta las ideas y sentimientos -las "plantas"- que puede estimar como propiuas y como lógicas; pero en el exterior la vida sigue como siempre... Por todo ello sería de desear que las personas no abandonaran ni enterraran jamás su pequeño huerto, ese patrimonio que ha emergido de lo estrictamente humano. Lo que no quiere decir que no haya que revisar las cosas, cuidado. En lo de llorar no conviene pasarse pasarse-, pues hasta se podría llegar a perder algo de tiempo. Parece ha de ser un acierto revisar esa "planta" que tenemos por nuestra, tal vez podarla, hasta cavarla y regarla; y luego decir -sin amargura-: ¡pero qué raro es este mundo...! Saludos, Yolanda.

Sebastià.
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